En Espiral Calipso creemos que la palabra se hace y queremos hacer palabra. Estamos convencidas de que la palabra no debe estar nunca encarcelada y ponemos en liberarla todos los medios a nuestro alcance. Con estas pequeñas certezas hemos armado una editorial.
Editamos libros chiquitos, que uno pueda hacer suyos, que se puedan llevar a todas partes, que uno pueda leer por ejemplo, en cualquier tipo de espera porque las esperas son siempre aburridas o agónicas.
Nuestra espiral gira y gira y nunca se detiene, y se define en el vértigo, hacia afuera alcanza y traspasa el infinito, y hacia dentro nunca llega al centro porque el centro no existe, por suerte. Nos parecen mucho más divertidos el excentricismo y el descentramiento, y haciéndonos cargo de la ingenuidad que esta declaración conlleva, ¡nos parece más divertido todavía!
Nuestra ninfa Calipso busca siempre un Ulises perdido, que no quiera o no pueda llegar a Ítaca, o intente demorarse, porque en el viaje está la aventura.
Nuestra Espiral Calipso es una isla, una hoguera, un espejo, una luna llena, una aventura interminable que existe para todos los que quieran compartirla.