Presentación de libro Flor del Llano / Música del Sofá de Lito

Alhambra - Carina Radilov Chirov
los humos verdes de los espirales en verano
la humareda de todas las fritangas
que ponen dulce la siesta
el santuario que chorrea cera
flotan lentejas de agua y flores de lodo bajo los puentes de chapa
los vapores de hornos de barro
casitas de horneros con chicharrón y chancho
los sudores de los albañiles huelen a polvo de ladrillo bravo
las heridas del invierno se sanan con braseros y colita de rana
los ritos para los muertos coronan de flores las salas de pana
letras doradas sobre bandas violetas
los dolientes transpiran, los queridos en capullos de gasa
ella llevaba un tejido blanco, cancán de nailon
un turbante que había inventado
dejó en herencia frascos tallados de perfumes
charisma sweet honesty topace alhambra
nitrato de plata es la foto donde aún agoniza
con el mismo turbante sobre el cráneo exhausto
los pastizales se incendian, las vacas dan metano
la fábrica ventea olores a leche
las tipas encienden deseos después de las lluvias
y el canal se lleva las aguas desechas de la industria láctea
una bocanada seca apasiona al llano
los cereales se pudren en silos plateados
junto a los eucaliptos cuyas hojas hierven
en jarritos de lata, sobre las salamandras
los vecinos opacos echan lejía para ahuyentar
los calores de la tierra plana
riegan en los barrios del centro, berrean más allá
con voz de gallina, desde las cunetas que navegan
los envases los tetras las bolsas los restos plásticos
de los festines berretas
no como las veladas preciosas lustradas por las lenguas
finas de mujeres-dalias, ikebanas de provincia
que viajan a la urbe, compran golosinas
con los billetes blancos que brotan de las ubres
exprimidas ya no por las manos rojas de las tamberitas
que estamos en la pampa y somos civilizados
tomamos la leche pura entubada
y crujimos con mandíbulas de hordas bárbaras
la grasita de la ternera pegada a la costilla
la ternera que fue alimentada por selectas alfalfas
¡ y tuvo cuarto propio como virginia quiso!
¡se liquidan los vientres!,
dicen los del campo: no alcanza el ganado
para saciar el hambre de la manada propia y ajena
con el paladar que se ceba en lonjas de asado
los espirales de los parrilleros
exaltan el alma de humanos y perros
"(...) Basta señora arpa de las bellas imágenes

